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Caldo para el Intestino Irritable

No hace tanto tiempo que nuestras madre o abuela se encerraban en la cocina y como por arte de magia empezaba a salir un olorcito agradable, con sustancia, como decían que “reanimaba a los muertos”. Hoy después de investigar unas semanas quiero hablaros del Caldo para el Intestino Irritable.

No es que me haya yo inventado un caldo, no, es que resulta que el caldo de toda la vida ese que se hacía con huesos de los animales, restos de carne y restos de vegetales, en una gran cacerola, a fuego lento y casi durante todo el día; ¿os acordáis? Pues ese caldo es súper beneficioso para nuestro intestino. No solo porque regula la producción de ácido clorhídrico, sino porque facilita la digestión de proteínas como la del trigo, avena, cebada, de las legumbres, proteínas lácteas, así como la proteína de la carne.

¡¡Es fantástico!! No estoy diciendo que todos los síntomas propios del SII se vayan a solucionar, pero tomar de manera frecuente este tipo de caldo casero es una maravilla para ayudar de manera consciente a la digestión.

Cada vez se sabe más sobre la problemática que acarrea tener el sistema digestivo enfermo. Y es que si no digerimos bien, no absorberemos lo que comemos, generando sintomatología de deficiencia o problemas de intolerancias digestivas, cansancio, desnutrición, perdida de peso, mala desintoxicación hepática entre otras muchas posibles afecciones.

Y si a todo esto le sumamos una hipepermeabilidad intestinal, entrarán proteínas sin digerir al torrente sanguíneo junto con restos de bacterias y otros sustancias, generando una endotoxemia generalizada que activa a nuestro sistema de defensas potenciando la sintomatología de las enfermedades autoinmunes como la celiaquía, la artritis reumatoride, la esclerosis múltiple, la enfermedad de Crohn, la colitis ulcerosa…

El caldo que hagamos va a tener un gran componente nutritivo muy cercano a los nutrientes que existen en los ingredientes que usemos. Si ponemos huesos grandes y pequeños, nuestro caldo va a contener minerales como el calcio, fósforo, magnesio, azufre fluoruro, sodio, potasio, sulfato de condroitina, sulfato de queratina, ácido hialurónico, y aminoácidos propios del colágeno como la prolina, la glicina y la lisina.

El uso más común que se le ha dado al caldo es para las articulaciones, para combatir la flacidez de la piel, para los problemas de osteoporosis y es que todo el colágeno y las sales minerales que tiene el caldo nos nutre a todo nuestro tejido conectivo.

Partiendo de la base de que el tratamiento para un SII comienza con una alimentación bastante restrictiva al menos 1-2 meses, la toma de caldo de huesos nos asegura un plus de nutrientes. Pasaría lo mismo para los que no tomamos leche ni productos lácteos a diario:

caldo de huesos frecuente + deporte de intensidad = huesos fuertes.

Os anoto unas consideraciones y al final la recetilla. 🙂

  • + Tiempo = + Nutrientes

    Cuanto más tiempo tengamos los ingredientes a cocer más nutritivo será el caldo.

  • Agua Fría = + Sabor

    Si partimos de agua fresca, tendrá más sabor, igual que si doramos los huesos previamente en la sartén u horno.

  • Vinagre o Limón = + Nutrientes

    Se agrega unas cucharaditas de vinagre de manzana para que salgan los minerales (bases) más fácilmente de los huesos.

  • Retira la espuma

    Cuando empiece a hervir, se retira la espuma.

  • PROHIBIDO calentar al Microondas

    Mejor en un cazo, como toda la vida. Parece ser que se genera una conversión de un aminoácido problemático para el hígado, riñón y sistema nervioso.

Cuando he dicho a varias personas que estaba probando hacer caldo de huesos, me ha sorprendido ver caras de…. “en serio, qué asco”, pues tengo que deciros que no hay nada más ancestral que un caldo!! y no me refiero que la receta sea paleo o no paleo. Me refiero a que mi propia abuela como muchas otras lo hacían, más que nada porque no había otra cosa. Puedes llamarlo Caldo de Huesos o Caldo de Otoño, da igual hecha más o menos huesos en función de tus preferencias, pero cuantos más añadas y más tiempo lo cuezas, mucho más valor nutricional tendrá.

Caldo para Intestino Irritable
Receta:

Te voy a contar la forma que he tenido de hacerlo en las 2 veces que lo he cocinado.

Por un lado huesos* grandes de ternera o cordero o hueso de jamón (alimentados con pasto es lo ideal) los ponemos en una cacerola a presión.
Los huesos* pequeños de aves de corral, los ponemos en otra normal.
*Los huesos pueden tener carne o no, piel o no, como queráis.

Agua fría, cubrimos bien ambas cacerolas.

Agregamos las 2 cucharaditas de vinagre de manzana o zumo de limón a cada cacerola.

A la olla exprés le pongo una cabeza de ajos entera, 1 cebolla entera y laurel. A hervir. Sin tapa.

A la cacerola normal le pongo laurel y verduras que tenga en casa: zanahoria, puerros, apio… A hervir. Sin tapa.

Cuando forme la espuma propia de cocer carne, retirar de ambas cacerolas.

Tapar la olla exprés bien. Y dejarla que suba la válvula y poner en el mínimo unas 2 horas (si es más perfecto).

La cacerola normal ponerla en el mínimo cuando rompa a hervir, tapar y dejar el mismo tiempo.

Pasado este tiempo, cortamos la olla exprés y dejamos que deje de sonar y se enfríe un poco. Pasamos por el grifo y nos aseguramos que no hay vapor dentro. Abrimos y unimos ambas preparaciones en una única olla y dejamos otro rato hervir. Lo que queramos.

Cuando acabemos lo colamos y a la nevera.

Pasadas unas horas o al día siguiente, retiramos la grasa que está por encima y sorpresa!!! es gelatina!!! jejeje

Guardamos en recipientes o botes de cristal y unos a la nevera y otros al congelador, listos para usarlos.

Nada que ver con las gelatinas o los caldos de los supermercados, más que nada porque no aportan los nutrientes que los caldos de toda la vida y además están repletos de glutamato monosódico y otros aditivos que no los queremos en nuestro organismo, yo al menos no.Mª Ángeles D.
Usos del caldo
  • Lo más común sería calentarlo en un cazo y tomarlo como primero.
  • Puedes hacer cubitos de hielo de caldo y sacar según los necesites para las legumbres, para los guisos de ternera, para dar sabor a unas patatas guisadas, incluso para poner un cubito a la hora de hornear carne o hacerla a la plancha. Recuerda que la carne, así como las legumbres las digerirás mejor al hacerlo.
  • Puedes hacer una sopa de fideos (sin gluten en el caso de SII o autoinmunidad)
  • Puedes hacer sopa de verdura o de carne.
  • También hay recetas de caldos de pescados, pero no lo he probado hacer.

Nada más por ahora, espero que os sea de gran utilidad y sobre todo que empecéis hacerlo, no es costoso y tampoco lleva tanto tiempo. Hay que dejar tiempo para hacer estas cosas porque nuestras células se pondrás súper contentas.

Y si quieres, cuéntame tu receta.
Con  Mª Ángeles D

Mis fuentes:

Koyama, et al. La ingestión de gelatina tiene un efecto diferencial sobre la densidad mineral ósea y el peso corporal en la subnutrición de las proteínas, Journal of Nutrition and Science of Vitaminology , 2000, 47, 1, 84-86.

www.townsendletter.com/FebMarch2005/broth0205.htm

www.westonaprice.org/health-topics/why-broth-is-beautiful-essential-roles-for-proline-glycine-and-gelatin/

Lubec, G, et al. Isomerización de aminoácidos y exposición a microondas, Lancet , 1989, 2, 8676, 1392 – 1393.

Prudden, JF, La actividad biológica de preparaciones de cartílago bovino, Seminarios en Artritis y Reumatología , 1974, III, 4, 287-321.

Samonina G, et al. Protección de la integridad de la mucosa gástrica por gelatina y péptidos simples que contienen prolina, Pathophysiology , 2000, 7, 1, 69-73.

SOBRE LA AUTORA

Mª Ángeles Díaz Martín

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Nutricionista Clínico Colegiada, Coach de Salud, Experta en Sobrepeso y Síndrome de Intestino Irritable. Emprendedora y apasionada por el crecimiento personal para llevar tu salud y tu vida al siguiente nivel.

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